España experimenta un envejecimiento demográfico sin precedentes, situación que impulsa la redefinición del cuidado de la tercera edad. La asistencia en el hogar emerge como una estrategia esencial y altamente solicitada, ofreciendo una respuesta efectiva ante la creciente demanda de apoyo para personas dependientes. Un reciente estudio, impulsado por la empresa MimoCare, arroja luz sobre esta realidad, analizando cifras y vivencias cotidianas en el sector, destacando la preferencia generalizada por el envejecimiento en el propio domicilio.
Resulta que una abrumadora mayoría, entre el 80% y el 96% de los ancianos españoles, expresa su preferencia por permanecer en su hogar durante su vejez. Una encuesta de la OCU revela que el 82% de los individuos de 65 a 84 años opta por seguir viviendo en su residencia actual, incluso superando el 74% entre aquellos con alta dependencia. A nivel europeo, esta cifra se eleva al 90%, según un estudio de Stannah.
MimoCare subraya múltiples razones detrás de esta elección: la preservación de rutinas y lazos sociales, el mantenimiento de la autonomía, la ventaja económica frente a la institucionalización, y los beneficios tangibles en la salud y el bienestar emocional. En España, el 83% de las personas que requieren apoyo prolongado ya lo reciben en sus casas, contrastando con el 17% que reside en instituciones. Álvaro Morales, portavoz de MimoCare, observa: «Lo que atestiguamos diariamente en MimoCare corrobora las estadísticas: las familias buscan soluciones que permitan a sus seres queridos mantener su vida en su entorno, conservando sus hábitos y rodeados de sus allegados. La atención domiciliaria no es una solución transitoria, sino el paradigma que guía la evolución del sistema de cuidados.»
El envejecimiento demográfico no solo presenta desafíos asistenciales, sino también emocionales. El Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada (SoledadES) estima que el 20% de la población española sufre soledad no deseada. Entre los mayores de 75 años, esta proporción se mantiene, pero con mayor intensidad y persistencia. Las visitas a domicilio se perciben como una de las herramientas más eficaces para combatir el aislamiento. Un estudio reciente de la Fundación Santa María la Real indica que el 68,7% de los ancianos considera estas visitas particularmente efectivas contra la soledad, solo superado por las actividades sociales grupales (69,9%). No obstante, el 42% de los mayores desconoce la existencia de servicios de prevención o acompañamiento. Morales enfatiza: «Muchas familias nos contactan no solo por ayuda con tareas domésticas o medicación, sino porque su familiar carece de compañía humana de calidad. El cuidador domiciliario trasciende lo asistencial: es compañía, estímulo, y una voz que escucha.»
La demanda de servicios de cuidado a domicilio ha aumentado un 35% en los últimos tres años, según el INE. Los precios de estos servicios en España han crecido un 8% desde 2024, impulsados por el aumento del salario mínimo y la especialización. El SEPE confirma el crecimiento del empleo en el sector de cuidados de larga duración, aunque advierte sobre la dificultad para cubrir vacantes. Un informe de Funcas proyecta que España necesitará duplicar su plantilla en el sector para 2030, alcanzando los 572,000 profesionales, para atender un aumento del 27% en la demanda. La brecha generacional agrava el desafío: por cada tres jubilados, solo un joven se incorpora al mercado laboral, resultando en un déficit de 3.5 millones de personas en la próxima década. Además, las mujeres mayores de 65 años superan a los hombres en un 29.5%, lo que implica que una parte significativa de las personas atendidas son mujeres que, tras años de cuidado informal familiar, ahora se encuentran solas. Morales concluye: «Las estadísticas son elocuentes, pero cada número representa a una persona que necesita ayuda y a una familia en busca de la mejor solución. Nuestro compromiso es asegurar que esa solución sea accesible, profesional y oportuna. España requerirá cada vez más profesionales del cuidado, y el sector debe estar a la altura de esta necesidad.»