Un equipo de investigación australiano, liderado por la Universidad Southern Cross (SCU), está dando pasos agigantados en la optimización de la producción de cáñamo industrial. El objetivo principal de su innovador proyecto es la modificación genética de las plantas de cannabis para lograr un aumento significativo en el rendimiento de las semillas. Este avance no solo promete una mayor rentabilidad para los agricultores, sino también la posibilidad de ofrecer productos de cáñamo más accesibles para el consumidor final, reforzando la posición de este cultivo como una fuente vital de aceites y proteínas vegetales de alta calidad.
El proyecto, denominado \"Control Genético de la Expresión Sexual en Cannabis\", cuenta con el respaldo económico del Consejo Australiano de Investigación (ARC), con una subvención que supera los 560.000 dólares. Además, la empresa Kavasil Pty Ltd., radicada en Northern Rivers y especializada en semillas de cáñamo para la industria alimentaria, colabora como socio industrial. Esta sinergia entre academia e industria busca desentrañar los mecanismos genéticos que definen el sexo en variedades de cannabis con bajo contenido de tetrahidrocannabinol (THC), la sustancia psicoactiva.
El profesor Tobias Kretschmar, investigador principal del estudio, explicó que la meta es transformar las plantas masculinas para que, además de polen, también produzcan semillas. Tradicionalmente, las plantas de cáñamo son dioicas, lo que significa que poseen individuos masculinos y femeninos separados. Aunque las plantas masculinas son esenciales para la polinización, no contribuyen a la producción de semillas, lo que limita la eficiencia de la cosecha y conduce a rendimientos inconsistentes. Las soluciones previas involucraban el uso de agroquímicos como el etefón para inducir flores femeninas en plantas masculinas, pero este nuevo enfoque genético se presenta como una alternativa más sostenible y eficaz.
El profesor Kretschmar tiene grandes expectativas de que esta tecnología pueda incrementar la producción de semillas de cáñamo industrial hasta en un cincuenta por ciento. Esta mejora sustancial en el rendimiento podría repercutir directamente en la viabilidad económica de las explotaciones agrícolas y, a su vez, en la reducción del precio de los productos derivados del cáñamo para el mercado de consumo. Andrew Kavasil, fundador y director ejecutivo de Kavasil Pty Ltd., ha expresado su entusiasmo por apoyar una investigación tan prometedora que fortalecerá la capacidad de abastecer tanto el mercado local como las cadenas de suministro globales con semillas de cáñamo australianas de calidad superior.
La Universidad Southern Cross ha consolidado su experiencia en la ciencia del cáñamo industrial, abarcando desde el mejoramiento genético y la optimización de prácticas agronómicas hasta la investigación de valor añadido y la evaluación de criterios de sostenibilidad. Gran parte de estos esfuerzos se alinean con el Plan Estratégico Australiano de Investigación, Desarrollo y Expansión del Cáñamo Industrial (2022-2027), fomentando la colaboración con entidades gubernamentales, otras instituciones académicas y empresas del sector privado. Estos proyectos conjuntos son cruciales para establecer el cáñamo industrial como un cultivo rentable y ambientalmente responsable en Australia.