La Fundación Social Padre Ángel (FSPA) lidera una iniciativa crucial ante las Naciones Unidas: la proclamación del 16 de diciembre como Día Internacional Contra la Soledad No Deseada. Esta propuesta, que ya cuenta con el compromiso del Gobierno de España y el consenso global en el ámbito sanitario, busca visibilizar la soledad como uno de los desafíos más apremiantes para la salud pública en el siglo actual. La FSPA subraya la necesidad urgente de abordar esta 'epidemia silenciosa' que impacta a individuos de todas las edades y procedencias, instando a la sensibilización y a la acción coordinada.
El Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, enfatiza que la soledad no deseada constituye una lacra social que afecta transversalmente a la población. Su objetivo es desarrollar estrategias efectivas para mitigar sus efectos, promoviendo que ninguna persona se sienta invisible. La Organización Mundial de la Salud, a través de su Comisión sobre Conexión Social lanzada en 2023, ha alertado sobre los riesgos asociados a la soledad, mientras que la Comisión Europea (JRC) ha revelado que esta condición aumenta el riesgo de mortalidad temprana entre un 14% y un 32%, y duplica los problemas de salud mental. Países como Reino Unido y Japón ya han implementado ministerios dedicados a la soledad, evidenciando la creciente preocupación global.
Débora Gutiérrez, directora de la Fundación Social Padre Ángel, resalta que la soledad trasciende barreras de edad y geografía, haciendo indispensable la colaboración y el intercambio de soluciones. La propuesta española ante la ONU ha recibido el apoyo del Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien la considera un paso fundamental para unir esfuerzos en la lucha contra este fenómeno.
La experiencia del Teléfono Dorado de Mensajeros de la Paz, que ha gestionado más de 7.2 millones de llamadas desde 1995, ha identificado a los colectivos más vulnerables. Entre ellos se encuentran las personas mayores, donde una de cada tres mayores de 65 años vive sola, aumentando el riesgo de demencia y Alzheimer. Sorprendentemente, un 40% de los jóvenes de las generaciones Millennial y Z también experimentan soledad de forma constante, lo que se vincula con el aumento de la ansiedad, la depresión y el riesgo de suicidio. Asimismo, las personas con discapacidad y enfermedades crónicas, así como aquellas en situación de vulnerabilidad económica, son particularmente susceptibles a la soledad no deseada.
La elección del 16 de diciembre como fecha para este día internacional no es fortuita, pues coincide con el aniversario del nacimiento de Ludwig Van Beethoven, quien experimentó aislamiento social debido a su sordera, logrando aún así crear obras maestras. Además, esta fecha, próxima a las celebraciones navideñas, busca capitalizar el componente emotivo y familiar de esta época, que a menudo intensifica los sentimientos de soledad, fomentando una mayor sensibilización social.
En apoyo a esta causa, la Fundación Nebrija y la Universidad Nebrija, en colaboración con la Fundación Social Padre Ángel, organizarán un encuentro el 16 de diciembre. Este evento, moderado por Samantha Vallejo-Nájera, contará con la participación de expertos como el Dr. Enrique Rojas y Matilde Fernández, presidenta del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada, quienes discutirán el fenómeno de la soledad no deseada, compartirán buenas prácticas y harán un llamado a fortalecer las alianzas público-privadas para su abordaje.
La iniciativa de España, al solicitar la creación de un Día Internacional contra la Soledad No Deseada, representa un esfuerzo significativo para situar esta problemática en la agenda global. A través de la concienciación, la investigación y la implementación de estrategias colaborativas, se busca construir sociedades más conectadas y solidarias, donde el bienestar emocional y la compañía sean accesibles para todos, mitigando así el impacto devastador de la soledad en la vida de millones de personas.