La fisioterapia geriátrica emerge como un pilar insustituible para asegurar una vida plena y de calidad en la tercera edad, tal como se enfatizó en un reciente encuentro de profesionales. Este campo, crucial para el bienestar de los adultos mayores, debe ser universalmente accesible, trascendiendo su percepción como un mero servicio de lujo. Expertos han subrayado la urgencia de integrar plenamente a los fisioterapeutas en los equipos de salud multidisciplinarios, reconociendo su labor vital en el fomento de un envejecimiento activo y saludable.
Durante la undécima edición de la Jornada de Fisioterapia en Geriatría, celebrada en el Hospital de Sant Pau de Barcelona, el decano del Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya (CFC), Ramon Aiguadé, articuló con vehemencia la visión de que la fisioterapia no solo prolonga la existencia, sino que infunde vitalidad y propósito en los años vividos. La jornada sirvió como un foro dinámico para el intercambio de ideas, la capacitación continua y la promoción de enfoques innovadores en la atención fisioterapéutica a la población de edad avanzada, poniendo especial énfasis en la consecución de un envejecimiento saludable.
El contexto demográfico actual refuerza la imperativa necesidad de fortalecer la fisioterapia geriátrica. Datos recientes, por ejemplo, indican que aproximadamente el 30% de los catalanes mayores de 65 años sufren al menos una caída anualmente, una cifra que asciende al 50% entre aquellos que superan los 80 años. Este fenómeno subraya la vulnerabilidad de esta cohorte y la capacidad preventiva y rehabilitadora de la fisioterapia.
El incremento de la población mayor es una realidad ineludible. En poco más de una década, Cataluña ha experimentado un aumento del 20% en el número de personas mayores de 65 años, superando el millón y medio. Esta tendencia demográfica acentúa la relevancia de los servicios geriátricos especializados y la necesidad de políticas de salud pública que los respalden.
Un hito importante durante el evento fue la presentación del Libro Blanco «Fisioterapia y fragilidad». Este documento, de gran calado, ofrece directrices y recomendaciones esenciales para la práctica clínica y el desarrollo del sector. La fragilidad, una condición que afecta a cerca del 15% de los mayores de 65 años, ha demostrado ser susceptible de mejora significativa mediante intervenciones fisioterapéuticas adecuadas, destacando el potencial transformador de esta disciplina.
La jornada también incluyó diversas sesiones temáticas que abordaron aspectos cruciales como la promoción del envejecimiento activo, la gestión del dolor crónico, las estrategias de neurorehabilitación, la prevención de caídas y la sarcopenia, una condición caracterizada por la pérdida progresiva de masa muscular. Estos temas reflejan la amplitud y la complejidad de los desafíos que enfrenta la fisioterapia geriátrica y la dedicación de los profesionales a abordarlos de manera integral.
El Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya (CFC) ha reiterado su firme compromiso con la elevación de la fisioterapia como un pilar fundamental en la salud pública y en un modelo de atención centrado en el individuo. La fisioterapia geriátrica juega un papel crucial en la prevención de la dependencia, en la preservación de la movilidad y en la mejora de la autonomía funcional de las personas mayores.
El futuro de la salud, según los expertos, reside en la integración de la fisioterapia a lo largo de todas las etapas de la vida, con un énfasis particular en la población de edad avanzada. Es en este segmento donde la fisioterapia puede marcar una diferencia trascendental, transformando el simple acto de envejecer en una experiencia de envejecimiento con calidad y bienestar.