Transformación Sanitaria: Humanización, Confort y Sostenibilidad como Pilares Centrales
La redefinición del panorama sanitario en España se articula en torno a tres conceptos esenciales: la humanización, el confort y la sostenibilidad. Así lo subraya el reciente Barómetro Saint-Gobain de los Hospitales 2025, un estudio exhaustivo que analiza las inquietudes, desafíos y tendencias que configurarán el futuro de las instituciones hospitalarias. Este informe, impulsado por Saint-Gobain, una compañía con vasta experiencia en soluciones de construcción ligera, posiciona estos pilares como los motores clave para forjar un modelo asistencial que sea, al mismo tiempo, más empático, accesible y eficaz, centrado en el bienestar integral de quienes interactúan con el sistema de salud.
El informe de Saint-Gobain se perfila como una brújula para la transformación de la atención sanitaria. Su objetivo principal es construir un sistema hospitalario que no solo se dedique a la curación, sino que también priorice la dignidad, la comodidad y el cuidado del medio ambiente. Durante la presentación de este significativo estudio, que busca fomentar el diálogo y la colaboración entre el personal médico, las autoridades y la industria, Esther Soriano, directora general de Saint-Gobain Solutions, expresó una visión clara. Subrayó que la misión de Saint-Gobain de crear un mundo mejor se alinea perfectamente con la aspiración de convertir los hospitales en verdaderos 'hogares' para aquellos en proceso de recuperación.
Complementando esta perspectiva, Esther Tomás, directora de Infraestructuras y Tecnología Médica del Hospital Vall d'Hebron, resaltó la urgencia de reimaginar los entornos hospitalarios, instando a que se abran más a la comunidad y a la vida urbana. Tomás señaló que, si bien la medicina ha avanzado significativamente, los espacios físicos donde se practica no siempre han evolucionado al mismo ritmo. Para la Dra. Tomás, la arquitectura hospitalaria del futuro debería basarse en cuatro principios fundamentales: flexibilidad, para adaptarse a las necesidades cambiantes; confort, para garantizar una estancia agradable; tecnología, para optimizar los tratamientos y procesos; y sostenibilidad, para asegurar un impacto ambiental reducido.
El estudio de Saint-Gobain pone de manifiesto la creciente relevancia de la vivencia tanto de los profesionales como de los pacientes. Ambas perspectivas se están incorporando activamente en el proceso de diseño de los edificios hospitalarios, con el propósito de optimizar la eficiencia de las instalaciones y del personal, así como de enriquecer la experiencia general. Anteriormente, las necesidades del personal médico se abordaban desde una óptica meramente funcional. Sin embargo, hoy en día, la experiencia del paciente se integra cada vez más, tanto en la fase inicial de concepción de un proyecto como en las evaluaciones post-construcción, lo que permite implementar mejoras continuas en proyectos futuros.
La meta central es concebir espacios que repercutan de manera favorable en las emociones y vivencias de los usuarios, apoyando su proceso de curación. Asimismo, se busca que estos entornos permitan a los profesionales ejercer su labor no solo asistencial, sino también en un marco de seguridad frente a situaciones de emergencia o alta tensión. En esta línea, ha cobrado gran interés el influjo de los elementos arquitectónicos en la humanización de los espacios y en el bienestar de los pacientes, considerados un colectivo vulnerable que requiere una especial atención y adaptación. Adicionalmente, se empieza a considerar de forma más activa las necesidades de los familiares y acompañantes.
Esta tendencia se materializa en la creciente creación de ambientes hospitalarios más acogedores y cálidos para los pacientes. Se trabaja meticulosamente con la luz natural, y se eligen materiales y colores que transmitan amabilidad, buscando mejorar la percepción y el confort, y disipar la sensación de frialdad o asepsia. Además, se tiene en cuenta la diversidad de perfiles de pacientes: los niños, por ejemplo, necesitan áreas de juego; y las personas mayores o con deterioro cognitivo, requieren una señalización sumamente clara para orientarse. Este enfoque integral busca transformar los hospitales en lugares que realmente contribuyan a la recuperación y al bienestar de todos los que los habitan.