Un programa de ejercicios en personas mayores mejora la salud y reduce los costes sanitarios
Un estudio reciente, fruto de la colaboración entre el grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza y el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón), ha revelado que un plan de ejercicio estructurado para personas mayores con capacidad funcional disminuida no solo optimiza su bienestar y autonomía, sino que también produce una notable reducción en los costos sanitarios. Esta investigación, que ha sido publicada en la prestigiosa revista Experimental Gerontology, subraya la efectividad y la sostenibilidad de la actividad física organizada como herramienta fundamental en los sistemas de atención médica.
El ensayo clínico contó con la participación de 123 individuos mayores de 80 años, procedentes de diversos centros de salud y residencias en Zaragoza. Durante seis meses, los participantes se involucraron en tres sesiones semanales de 60 minutos, bajo la supervisión de instructores especializados en gerontología. Este programa combinó distintas modalidades como entrenamiento de fuerza, equilibrio, resistencia aeróbica y flexibilidad, adaptándose a las necesidades individuales para potenciar las actividades cotidianas y mitigar la fragilidad asociada al envejecimiento. Los resultados mostraron mejoras notables en la funcionalidad, la calidad de vida y una menor fragilidad, junto con una disminución en la ingesta de medicamentos, visitas médicas y hospitalizaciones, lo que se tradujo en una reducción del gasto sanitario de más de 1.000 euros por persona.
La implementación de estos programas, con un costo individual de solo 164 euros, representa un aumento por año de vida ajustado por calidad (AVAC) de 6.274 euros, cifra considerablemente inferior al umbral establecido por el Sistema Nacional de Salud español para considerar una intervención como rentable. Esta evidencia refuerza la visión de que integrar el ejercicio físico en la atención médica de las personas mayores es una medida eficaz, sostenible y económicamente viable para abordar los desafíos del envejecimiento demográfico, disminuyendo la carga socioeconómica y mejorando la calidad de vida de esta población.