Vietnam, una nación líder en la exportación de arroz, está dando un paso significativo hacia una agricultura más sostenible. Un nuevo proyecto busca transformar las prácticas de cultivo de arroz, haciéndolas más resistentes a los desafíos climáticos. Esta iniciativa ambiciosa tiene como objetivo principal disminuir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y optimizar el uso del agua, garantizando así la estabilidad económica y la seguridad alimentaria del país. La colaboración estratégica con organizaciones internacionales y empresas de tecnología climática subraya el compromiso de Vietnam con la innovación y la sostenibilidad en el sector agrícola.
El proyecto, que abarca tres años, es una colaboración entre Beneo, la ONG internacional Rikolto y la empresa de tecnología climática CarbonFarm. Su propósito es abordar los problemas críticos de las emisiones de metano y el uso intensivo de agua asociados con la producción tradicional de arroz en Vietnam. Financiado por el Gobierno flamenco, la iniciativa promoverá una gestión hídrica más eficiente, la reducción del uso de fertilizantes y la adopción de técnicas agrícolas que minimicen el impacto ambiental.
Se espera que estas prácticas innovadoras resulten en una disminución de casi el 50% en las emisiones de gases de efecto invernadero y una reducción del 30% en el consumo de agua, todo ello sin comprometer el rendimiento de los cultivos. Beneo se encargará de desarrollar un mercado para ingredientes de arroz certificados por la Plataforma de Arroz Sostenible (SRP), mientras que Rikolto ofrecerá capacitación a los agricultores. Por su parte, CarbonFarm empleará herramientas digitales y satelitales, junto con inteligencia artificial, para recopilar datos, evaluar la sostenibilidad y verificar la implementación de las nuevas prácticas.
Según Inshe Naureen Roland Vanheugerden, director general de operaciones de Beneo para ingredientes de arroz especiales, el objetivo es fomentar la transición hacia un cultivo de arroz resistente al clima. Esta alianza busca empoderar a los agricultores locales con prácticas agrícolas sostenibles y resilientes, siguiendo los estándares de SRP, y desarrollar un mercado robusto para los ingredientes de arroz certificados. La iniciativa también pretende expandir un modelo de cadena de valor basado en el mercado, conectando a los pequeños agricultores con nuevas oportunidades comerciales y ofreciendo incentivos para el cultivo de arroz orgánico. Además, se documentarán casos de éxito para inspirar a otros productores y cooperativas a adoptar métodos sostenibles.
El proyecto conjunto planea capacitar a al menos 1000 agricultores en el delta del Mekong, Vietnam, para el verano de 2025. También se establecerán campos de demostración para ilustrar la aplicación práctica del cultivo sostenible de arroz. Esta formación es crucial, dado que el cultivo de arroz contribuye con aproximadamente el 10% de las emisiones antropogénicas de metano y representa más de un tercio del consumo global de agua para riego. CarbonFarm, una startup de tecnología climática con sede en París, desempeñará un papel fundamental al utilizar su tecnología satelital y la inteligencia artificial para verificar de forma remota la implementación de estas prácticas sostenibles, medir la reducción de emisiones y monitorear el ahorro de agua. Este enfoque elimina la necesidad de costosas verificaciones de campo, permitiendo un sistema de medición, reporte y verificación (MRV) escalable, preciso y transparente en diversas regiones.
Una vez que los agricultores en Vietnam hayan sido capacitados, la planta de producción de Beneo en Wijgmaal, Bélgica, procesará el arroz certificado SRP para obtener almidón, harina y proteínas de alta calidad, destinados a las industrias de alimentos y alimentos para mascotas. Beneo tiene previsto procesar al menos 10,000 toneladas de arroz cultivado de forma sostenible a lo largo de los tres años del proyecto. Esta estrategia no solo busca ampliar la producción sostenible de arroz, sino también proporcionar a las cooperativas el equipo necesario para seguir apoyando a los productores de arroz en el futuro. Se anticipa que los primeros lotes de arroz estarán disponibles para la venta en el otoño de 2025, marcando un avance significativo en la agricultura sostenible.